
Joel Ángel Bravo Martínez, quien se desempeñaba como presidente municipal de San Miguel Amatitlán, Oaxaca, fue víctima de un ataque armado en su domicilio que le costó la vida a los 53 años. La Fiscalía General del Estado de Oaxaca confirmó el asesinato del edil, representante del Partido Acción Nacional (PAN), fuerza opositora al gobernador Salomón Jara, miembro de Morena.
En su tercer mandato como alcalde, Bravo Martínez solicitó en mayo, durante una mesa de seguridad regional, protección personal ante amenazas recibidas. Expresamente planteó esta petición al gobernador de Oaxaca sin que se cumpliera lo prometido: la asignación de escoltas que nunca llegaron. Además, el alcalde había sufrido un secuestro virtual y ataques previos, como el incidente el 22 de mayo en la carretera Acatlán-Oaxaca, cuando fue interceptado y golpeado por individuos armados junto a su equipo.
El PAN condenó el homicidio y demandó una investigación exhaustiva para castigar a los responsables materiales e intelectuales, además de esclarecer las omisiones en las medidas de seguridad que debieron haber sido proporcionadas. Jorge Romero, presidente nacional del PAN, enfatizó la necesidad de hacer justicia y recordó que este crimen evidencia la grave crisis de inseguridad que atraviesa México.
Originario de Venta Uribe de Juárez, Bravo Martínez inició su labor como servidor público en 2005 y, tras dos intentos fallidos, ganó la alcaldía en 2013. Fue reelecto en 2024 bajo la coalición PAN-PRI-PRD para su tercer periodo en San Miguel Amatitlán, municipio ubicado en una región con alta población indígena. Su muerte representa una pérdida significativa para la comunidad y pone en evidencia los desafíos en materia de seguridad que enfrentan los servidores públicos en Oaxaca.



































































































