
Durante mayo de 2026, los viajes de ciudadanos estadounidenses a Canadá aumentaron un 10% en comparación con el mismo mes del año anterior, marcando así el cuarto mes consecutivo con crecimiento en esta dirección. Esta tendencia puede indicar una reversión del boicot turístico que afectó durante dos años las visitas entre ambos países.
Por su parte, aunque más canadienses visitaron Estados Unidos en mayo en comparación con el año pasado (+9.5%), esta recuperación se concentra en los viajes por carretera con un aumento del 15.1%, mientras que los desplazamientos aéreos descendieron un 5.5%. Aun así, el volumen total de visitas de canadienses en Estados Unidos aún es un 15% menor al registrado en mayo de 2024.
Este fenómeno está vinculado con las tensiones políticas y comerciales que prevalecieron durante la administración de Donald Trump, quien impulsó políticas restrictivas y un discurso que desalentó al turismo canadiense hacia Estados Unidos. Esta situación provocó que en 2025 la pérdida económica para la industria turística estadounidense ascendiera a 4,500 millones de dólares, además de afectar el empleo sectorial.
Especialistas coinciden en que el llamado a evitar vacacionar en Estados Unidos por parte de funcionarios canadienses y el sentimiento generalizado entre ciudadanos sobre las políticas estadounidenses impactaron significativamente el flujo de turistas. Sin embargo, el reciente aumento en las visitas americanas a Canadá y la leve mejoría en las visitas canadienses a Estados Unidos podrían señalar que uno de los boicots turísticos más efectivos está perdiendo impulso.



































































































