
En el marco del Día Mundial del Cáncer de Próstata, celebrado cada 11 de junio, especialistas médicos alertan sobre la necesidad urgente de promover la detección temprana de esta enfermedad en México, la cual es la principal causa de muerte por cáncer entre hombres mayores de 60 años. Pese a que en muchos casos el cáncer de próstata se diagnostica en etapas avanzadas, el verdadero desafío radica en cambiar la cultura de prevención y no esperar a manifestar síntomas para acudir a revisión.
El doctor Juan Samuel Izquierdo destaca que “el cáncer de próstata no aparece de forma espontánea, sino que es necesario realizar chequeos periódicos, ya que la presencia de síntomas indica generalmente una etapa avanzada de la enfermedad”. En México, según estimaciones de 2022, hubo más de 26,500 casos nuevos y alrededor de 7,300 defunciones atribuibles al cáncer de próstata. Esta alta carga está relacionada con diagnósticos tardíos, temor a los exámenes y baja cultura preventiva.
El antígeno prostático específico (APE), medido mediante un análisis de sangre, es una herramienta clave para la detección temprana. Aunque existe la creencia de que solo el tacto rectal puede detectar esta enfermedad, los médicos enfatizan la utilidad de esta prueba menos invasiva. El especialista Ricardo Fernández Ferreira señala que niveles de APE superiores a tres o cuatro requieren atención especializada, y valores altos pueden indicar la presencia de cáncer, especialmente si el paciente es menor de 75 años o el nivel ha aumentado significativamente en un año.
Se recomienda iniciar las revisiones desde los 40 años en hombres con antecedentes familiares y a partir de los 45 en quienes no presentan factores de riesgo. Cuando el cáncer es confirmado, el tratamiento personalizado depende de las características del tumor y la etapa de detección. En fases iniciales, alrededor del 90% de los pacientes tratados con cirugía o radioterapia tienen esperanza de vida superior a 15 años. Actualmente, con terapias innovadoras, incluso en etapas avanzadas la supervivencia a cinco años ha aumentado considerablemente.
La invitación médica es clara: la prevención y la búsqueda activa mediante chequeos son fundamentales para evitar que este cáncer siga siendo la principal causa de muerte en hombres adultos mayores en México.



































































































