
Un tribunal federal de apelaciones en Estados Unidos decidió mantener vigentes los aranceles globales del 10% impuestos por la administración de Donald Trump. Esta medida, activada bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, continuará aplicándose mientras se resuelve el litigio interpuesto por tres demandantes que lograron una suspensión temporal en un tribunal inferior.
El fallo permite a la Casa Blanca seguir cobrando estos gravámenes a pesar de los reclamos que cuestionan la autoridad para imponerlos. La disputa legal comenzó luego que dos pequeñas empresas importadoras y el estado de Washington presentaron una demanda argumentando que la imposición de estos aranceles no estaba sustentada en la ley. Entre las cargas impuestas que generaron controversia figuran importaciones realizadas para la Universidad de Washington.
El arancel del 10% entró en vigor en febrero tras que la Corte Suprema invalidara gran parte de los impuestos comerciales implementados durante 2025. Para preservar esta herramienta en medio de la incertidumbre económica y comercial global, la administración Trump recurrió a una disposición que otorga facultades temporales al presidente para sancionar medidas relacionadas con la balanza de pagos.
Según la legislación vigente, estos gravámenes tienen una vigencia limitada que expirará en julio próximo a menos que el Congreso decida extenderlos. En caso de prórroga, los aranceles podrían mantenerse afectando a importadores, empresas y organismos gubernamentales. Esta resolución representa una victoria temporal para la administración estadounidense, asegurando una de sus principales estrategias comerciales en el contexto actual.



































































































