
En Kansas City, Missouri, dos hombres fueron formalmente acusados por posesión de bienes robados tras el hurto sufrido por la selección nacional de fútbol de Inglaterra. Mustafa Salik y Erfan Kamal, originarios de San Antonio, Texas, enfrentan cargos de delito grave de clase D, con posibles condenas de hasta siete años de prisión. Ambos están sujetos a una fianza de 75,000 dólares.
El robo tuvo lugar durante el traslado del equipo desde su centro de entrenamiento en Florida hasta su campamento para el Mundial 2026 en Kansas City. Aunque el valor estimado de los objetos sustraídos asciende a aproximadamente 18,000 dólares, los elementos no comprometieron la preparación deportiva del equipo. Entre los artículos recuperados se incluyen diversos pares de zapatos de fútbol, guantes de portero, balones oficiales, prendas firmadas y artículos electrónicos.
La fiscal del condado Jackson, Melesa Johnson, afirmó que “no se tolerarán actividades delictivas dirigidas a los visitantes de la Copa Mundial, incluyendo a los equipos internacionales que han viajado para competir”. Apoyó la acción rápida del Departamento de Policía de Kansas City y la fiscalía para presentar cargos inmediatos y recuperar las pertenencias robadas.
Los jugadores ingleses minimizan el impacto del incidente: el portero suplente Dean Henderson comentó que sus botas y guantes fueron recuperados y están listos para el torneo. Concretamente, el defensor Dan Burn manifestó confianza en el material disponible para continuar su preparación sin inconvenientes. Aunque Inglaterra no disputará partidos de fase de grupos en Kansas City, han establecido su base ahí por su ubicación estratégica para futuros encuentros. Otros equipos como Argentina y Países Bajos también utilizan la ciudad como base para el Mundial.



































































































