
Joel Ángel Bravo Martínez, alcalde de San Miguel Amatitlán y militante del PAN, fue asesinado a tiros la mañana del sábado en la región Mixteca de Oaxaca. Tras el homicidio, la Fiscalía General del Estado y el Gobierno federal activaron un operativo conjunto para capturar a los responsables. Autoridades refuerzan la vigilancia en la zona para proteger a la población y evitar que el crimen quede impune.
La Fiscalía estatal señaló que el presidente municipal recibió un ataque con armas de fuego que le causó la muerte. Elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones y peritos recolectan evidencias en el lugar de los hechos para esclarecer la mecánica del ataque y dar con los autores materiales e intelectuales. Además, se implementaron bloqueos en posibles rutas de escape como parte del operativo.
En un comunicado, el Gabinete de Seguridad expresó su compromiso con el Gobierno de Oaxaca para brindar apoyo en las pesquisas y destacó que “no habrá impunidad” en este caso. Por su parte, el Partido Acción Nacional condenó el homicidio y expresó que refleja el fracaso de la estrategia federal de seguridad, acusando un aumento en la violencia contra autoridades y ciudadanos.
Cabe recordar que hace menos de un mes, el alcalde denunció haber sido víctima de un secuestro exprés en un tramo carretero entre Oaxaca y Puebla, por lo que solicitó medidas para reforzar la seguridad en esa región. A pesar de las alertas previas, el ataque que terminó con su vida mantiene en alerta a las autoridades locales y federales mientras continúan las investigaciones.



































































































