
La Ciudad de México se encuentra engalanada con los colores de la bandera nacional en preparación para el partido inaugural del Mundial, que comienza el 11 de junio. Comercios alrededor de puntos turísticos han comenzado a notar un aumento paulatino en clientes, con expectativas de un crecimiento significativo durante el evento. Estas tiendas y restaurantes ofrecen una gran variedad de artículos alusivos al torneo, aunque la mayoría sin licencia oficial.
Se estima que el Mundial podría generar cerca de 3,700 millones de dólares en ingresos para México, y se prevé que la mitad de esta cifra provenga de la actividad turística en la capital. Negocios como el restaurante Salón Corona y el establecimiento Garage Burger han implementado promociones y decoraciones temáticas para atraer a los visitantes, anticipando incrementos en sus ventas del 45 % al 50 %.
Sin embargo, también hay preocupaciones sobre cómo las actividades del Mundial podrían afectar a pequeños comerciantes locales debido al cierre de calles y la concentración de eventos oficiales en zonas específicas, limitando el flujo hacia negocios tradicionales. Además, el aumento de la actividad turística ha despertado la atención de grupos del crimen organizado, que podrían aprovechar el evento para extorsionar a restaurantes, hoteles y centros nocturnos, especialmente en destinos como Cancún y Puerto Vallarta.
Otro foco de riesgo está en el aumento de estafas mediante la venta de productos y servicios falsificados, incluyendo boletos para los partidos. Autoridades mexicanas han alertado sobre páginas y aplicaciones apócrifas que podrían instalar malware en dispositivos de usuarios, así como posibles fraudes relacionados con paquetes de hospitalidad y alquileres fraudulentos. Frente a esto, se recomienda comprar únicamente a través de fuentes oficiales y evitar vendedores no acreditados.
En contraste con las expectativas, algunos negocios de alojamiento y hospedaje reportan que la demanda no ha alcanzado las proyecciones iniciales. Por otro lado, muchos mexicanos consideran que los precios de los boletos son inaccesibles para la mayoría, ya que oscilan entre 3,000 y 10,000 dólares para partidos en México, mientras el salario mínimo diario es cercano a 18 dólares, lo que limita la participación local en el evento. Esta situación ha generado opiniones que señalan que el Mundial beneficiará principalmente a turistas extranjeros y segmentos privilegiados en el país, dejando fuera a amplios sectores de la población.



































































































