
Antes de su debut en el mercado bursátil, SpaceX, la empresa aeroespacial fundada por Elon Musk, ha alcanzado un nivel de reconocimiento notable entre el público estadounidense. Una encuesta reciente de Reuters/Ipsos revela que aproximadamente el 84% de los estadounidenses están familiarizados con la compañía, mientras que solo un 13% asegura no haber oído hablar de ella. Este grado de conocimiento supera incluso al de algunas figuras públicas aspirantes a la presidencia estadounidense en 2028, y es comparable al de grandes corporaciones con larga trayectoria en el sector aeroespacial como Boeing.
Durante los últimos diez años, SpaceX ha revolucionado la industria espacial con innovaciones como aterrizajes controlados de cohetes en plataformas marinas y brazos mecánicos en sitios de lanzamiento, elementos que antes parecían propios de la ciencia ficción. Además, ha transformado el acceso a internet satelital mediante sus constelaciones de satélites, posicionándola como la única empresa estadounidense capaz de enviar astronautas a la Estación Espacial Internacional y un socio esencial para programas espaciales gubernamentales.
El impacto de SpaceX se extiende al ámbito militar y de inteligencia, proporcionando servicios clave a través de las redes satelitales Starlink y Starshield. En este contexto, la empresa se prepara para una oferta pública inicial (OPI) que podría valorarla en más de un billón de dólares, con planes de reservar hasta el 30% de las acciones para inversionistas minoristas, un porcentaje significativamente superior al estándar en Wall Street.
Sin embargo, esta popularidad también está acompañada de ciertas divisiones políticas. Mientras que el 74% de los republicanos encuestados tienen una opinión favorable de SpaceX, la cifra desciende al 32% entre los demócratas. Esta polarización refleja en parte la asociación que muchos hacen entre la compañía y su director general, Elon Musk. Por último, aunque la NASA mantiene un alto nivel de aprobación pública, con un 80% de opiniones favorables, la opinión sobre la exploración espacial tripulada y la explotación de recursos en la Luna presenta una división notable entre los ciudadanos estadounidenses. La encuesta se realizó de forma online entre más de 4,500 adultos y cuenta con un margen de error del 2%.



































































































