
Ante la aparición reciente del gusano barrenador del ganado en Texas y Nuevo México, México y Estados Unidos acordaron suspender temporalmente el intercambio comercial de animales vivos. Esta decisión conjunta busca proteger la ganadería mexicana, especialmente en estados del noroeste donde aún no se ha detectado la presencia de esta plaga parasitaria, que afecta a animales de sangre caliente.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de México, en coordinación con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), informó que la medida aplica a la importación de especies como bovinos, ovinos, caprinos, porcinos, equinos, y algunas aves y hurones con fines comerciales. Sin embargo, el tránsito de mascotas como perros continuará bajo reforzadas inspecciones sanitarias.
La detección del gusano barrenador, larva de una mosca que se alimenta de tejido vivo, se confirmó a principios de junio en un bovino del condado de Zavala, Texas, extendiéndose luego a otros puntos en ese estado y en Nuevo México. Esta plaga ha ido expandiéndose por Centroamérica desde 2023 y llegó al sur de México a finales del año pasado, lo que agravó la preocupación de las autoridades agrícolas de Estados Unidos.
Para controlar la propagación, México intensifica colaboraciones regionales, incluyendo la instalación de una planta productora de moscas estériles en Chiapas y la implementación de estrategias que abarcan liberaciones aéreas de insectos estériles, vigilancia epidemiológica, inspecciones y capacitación a productores, todo en estrecha coordinación con las autoridades estadounidenses.



































































































