
Nvidia reportó resultados trimestrales que superaron las expectativas del mercado, elevando dividendos y ampliando su programa de recompra de acciones. A pesar de este desempeño positivo y de que importantes bancos de Wall Street ajustaron al alza sus precios objetivo, la acción de Nvidia registró una caída del 1,75% tras la publicación del balance, acumulando un descenso del 2,55% desde el viernes pasado. Esta reacción evidencia la alta exigencia que enfrenta la compañía ante las crecientes expectativas generadas por el auge de la inteligencia artificial.
Durante el trimestre terminado en abril, Nvidia reportó ingresos de 81.600 millones de dólares y proyectó ventas de 91.000 millones de dólares para el próximo periodo, superando las estimaciones del mercado. JPMorgan, Bank of America y Morgan Stanley mantuvieron sus recomendaciones positivas y elevaron sus valoraciones para la empresa, destacando su posición dominante en infraestructura de IA, centros de datos y redes avanzadas.
El consenso del mercado es mayoritariamente favorable, con casi el 95% de los analistas recomendando la compra de la acción y un precio objetivo promedio que implica un potencial de crecimiento cercano al 33%, incluso después del fuerte rally acumulado en el último año. JPMorgan elevó su precio objetivo a 280 dólares desde 265, resaltando especialmente el crecimiento récord del negocio de networking que alcanzó ingresos por 14.800 millones de dólares, con un crecimiento trimestral del 35% y casi el doble respecto al año anterior.
Bank of America por su parte incrementó su precio objetivo a 350 dólares y reafirmó que Nvidia mantiene una posición única en el sector tecnológico de rápido crecimiento. A pesar de la fuerte demanda y la rentabilidad sólida con márgenes brutos cercanos al 75%, la concentración de la acción, que representa cerca del 8,3% del S&P 500 y está presente en aproximadamente el 78% de las carteras activas, genera un límite para nuevos compradores. Además, se mantiene la preocupación por la competencia de chips personalizados desarrollados por grandes tecnológicas, aunque se espera que Nvidia mantenga más del 70% del mercado de aceleradores de IA.
Morgan Stanley, que también ajustó ligeramente su precio objetivo a 288 dólares, sostiene una visión positiva pese a reconocer riesgos, confiando en que los productos Vera Rubin y Blackwell sostendrán el liderazgo tecnológico de Nvidia en computación avanzada. Así, la principal incógnita para los próximos trimestres es si Nvidia podrá continuar superando unas expectativas ya muy exigentes sobre su crecimiento en inteligencia artificial y centros de datos.


































































































