
Jazz Chisholm Jr., jugador de los New York Yankees, ha superado recientemente un bache ofensivo gracias a una curiosa combinación: pantalones holgados prestados y un bate diferente al habitual. En los primeros días de la temporada, Chisholm no lograba buenos resultados al bate y su promedio era bajo, situación que comenzó a cambiar tras usar los pantalones del uniforme de Giancarlo Stanton y el bate de José Caballero.
El segunda base, conocido por su estilo y habilidad, adoptó esta extraña fórmula después de probar distintos equipos de sus compañeros; primero usó los pantalones de Trent Grisham y luego los más amplios de Stanton, lo que coincidió con una notable mejoría en su desempeño. Durante la serie contra los Mets, por ejemplo, se fue de 12-7 usando pantalones prestados, incluyendo un jonrón clave de dos carreras que ayudó a su equipo a ganar un partido muy disputado.
Además, en cuanto al bate, Chisholm cambió su modelo habitual por uno Usado por José Caballero, lo que le permitió sentir una mejor conexión en la caja de bateo. Este cambio, junto con la confianza renovada, ha sido fundamental para que pueda revertir la mala racha y volver a contribuir significativamente al ataque de los Yankees.
El mánager Aaron Boone ha reconocido esta mejora y ha mostrado apoyo al nuevo estilo de Chisholm. “Creo que se ve genial, especialmente cuando el uniforme está sucio y anda corriendo por las bases. Así que, lo que sea que tenga que hacer”, comentó. Por su parte, Stanton no tiene problema en prestar su indumentaria a un compañero que está trayendo resultados positivos con ella. Actualmente, el encargado de la ropa del equipo mantiene reservados para Chisholm los pantalones amplios de Stanton con el nombre del jugador bordado. Este curioso caso refleja las pequeñas supersticiones y cambios que algunos jugadores implementan para mejorar su rendimiento en el deporte profesional.


































































































