
El Gobierno federal mexicano ha iniciado un operativo coordinado, liderado por la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), para combatir las importaciones irregulares de camarón. Esta acción, conocida popularmente como lucha contra el “huachicol de camarón”, tiene como objetivo proteger a los productores nacionales de competencia desleal y asegurar el cumplimiento de normativas sanitarias y comerciales.
En colaboración con las autoridades fiscales, sanitarias y de seguridad, se llevaron a cabo inspecciones en quince puntos estratégicos de siete estados clave: Jalisco, Ciudad de México, Guanajuato, Quintana Roo, Sinaloa, Baja California y Chiapas. Las ciudades incluidas en este operativo fueron Guadalajara, Zapopan, León, Irapuato, Cancún, Mazatlán, Tijuana y Tapachula, donde se concentra gran parte de la distribución y comercialización del camarón.
Durante estas revisiones, que involucraron a la Administración General de Auditoría de Comercio Exterior (AGACE), la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), la Guardia Nacional y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), se verificaron facturas, permisos sanitarios, procedencia legal y cumplimiento de normativas para evitar el ingreso ilegal de estos productos. Esta vigilancia responde a reclamos del sector acuícola nacional por la entrada de camarón a precios inferiores y con posibles irregularidades arancelarias.
Las autoridades afirmaron que estas medidas buscan garantizar condiciones de mercado equitativas para los pescadores y acuacultores del país, enfatizando que “es instrucción de la Presidenta de México garantizar condiciones dignas y justas” en el sector. Asimismo, estas acciones pretenden fortalecer la economía regional y reforzar la soberanía alimentaria relacionada con la producción nacional de camarón.


































































































