
Las estaciones de servicio en México están enfrentando una presión considerable debido al reciente tope impuesto al precio del diésel en 27 pesos por litro. Actualmente, las gasolineras sobreviven con márgenes reducidos a tan solo 70 centavos por litro, tras descontar impuestos, regulaciones y costos logísticos.
El CEO de PETROIntelligence, Alejandro Montufar, detalló que aunque el margen bruto por litro se sitúa entre 1.5 y 1.76 pesos, la deducción de 50 centavos por IVA, hasta 45 centavos por costos regulatorios y aproximadamente 10 centavos de logística reduce sustancialmente las ganancias netas. En estaciones con menor volumen de venta, estos costos regulatorios pueden ser todavía más altos, generando mayor presión financiera.
La situación se agrava en estados con infraestructura logística limitada como Quintana Roo, Baja California Sur y Oaxaca, donde los costos de transporte (conocidos como costo de última milla) pueden superar un peso por litro, cancelando prácticamente cualquier margen de utilidad. Actualmente, solo entre el 43 y 46 por ciento de las estaciones consigue mantener el precio objetivo del diésel, porcentaje que se espera se mantenga estable.
Además, la doble política del gobierno, con estímulos fiscales y la estrategia de Pemex para competir mantiene los precios bajos, aunque esto ha provocado retrasos logísticos en el suministro a algunas gasolineras, con demoras de hasta una semana. A pesar de la complejidad del sector, Montufar considera que el gobierno mantendrá su apoyo para controlar la inflación en combustibles durante este año, aunque advierte que los márgenes tan reducidos podrían desalentar inversiones privadas en el mercado gasolinero mexicano.


































































































