
En los últimos ocho años y medio, el gobierno mexicano ha presentado 269 solicitudes formales de extradición a Estados Unidos, sin que hasta la fecha se haya concretado la entrega de alguna persona requerida, informó la Secretaría de Relaciones Exteriores de México. Estas solicitudes están vinculadas a casos de alta relevancia, entre ellos investigaciones por desapariciones forzadas y corrupción, como la desaparición de estudiantes en Ayotzinapa en 2014 o el mal manejo de recursos públicos en la Secretaría de Gobernación en 2016.
El canciller Roberto Velasco detalló que, de estas 269 solicitudes, 36 fueron rechazadas por las autoridades estadounidenses y 233 están en proceso, de las cuales 183 son casos formales ante jueces y 50 son pedidos de detención provisional con fines de extradición. En este último rubro, Estados Unidos ha negado tres solicitudes y solicitado información adicional para las otras 47, lo cual Velvet señaló como parte de las prácticas habituales en el marco del tratado de extradición bilateral.
Estos datos se hicieron públicos en medio de la controversia por las recientes acusaciones que Estados Unidos ha presentado contra funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa, incluyendo al gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, relacionados con presuntos delitos de narcotráfico. México ha exigido que se presenten pruebas claras para proceder, y la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que no representa un riesgo que los acusados se entreguen en Estados Unidos, pero reiteró la petición de evidencia por parte de las autoridades estadounidenses.
Sheinbaum también defendió la reciprocidad en la relación bilateral, subrayando que México ha solicitado extradiciones importantes y no ha recibido el mismo trato. “¿Por qué no han entregado a ninguno si son casos relevantes? Sí hay reciprocidad”, señaló, y añadió que el gobierno mexicano continuará insistiendo en los procesos pendientes para lograr la extradición de los casos que considera prioritarios.
Por otro lado, uno de los acusados, Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad de Sinaloa, fue detenido en Estados Unidos y será sometido a audiencia próximamente. Medios mexicanos indican que otros acusados podrían haberse entregado o estar en proceso de ello, aunque esto no ha sido confirmado oficialmente.


































































































