
Recientemente, SpaceX presentó ante la Comisión de Bolsa y Valores un paquete de compensación para su CEO, Elon Musk, que podría otorgarle cerca de mil millones de acciones adicionales si la empresa alcanza importantes hitos de valoración y desarrollo. Uno de estos objetivos incluye establecer una colonia humana permanente en Marte con una población mínima de un millón de personas. Asimismo, SpaceX se comprometería a crear centros de datos fuera de la Tierra con capacidad de procesamiento de 100 teravatios al año, una cifra que supera en 29 veces la generación eléctrica mundial estimada en 2023.
Por otro lado, Tesla también propone un plan para incrementar sustancialmente la participación accionaria de Musk, ofreciendo más de 423 millones de acciones si cumple con una docena de metas operativas antes de 2035. Entre estos objetivos destaca alcanzar una valoración de mercado de 8.5 billones de dólares y beneficios básicos cercanos a 400,000 millones de dólares, lo que implica un crecimiento considerable frente a las cifras actuales de la compañía.
Entre los requisitos para que Musk reciba todas las acciones se incluyen hitos como entregar un millón de robots Optimus, tener un millón de robotaxis en operación por tres meses consecutivos y alcanzar 10 millones de autos autónomos activos con suscripción al software de conducción completa de Tesla. Algunos requerimientos, como alcanzar la entrega de 20 millones de vehículos para 2035, parecen más factibles, considerando las entregas recientes y proyecciones anuales de la compañía.
Elon Musk, quien actualmente es la persona más rica del mundo, podría aumentar su patrimonio neto hasta superar los 1.4 billones de dólares según estimaciones basadas en su participación del 40% en SpaceX y posibles valoraciones futuras. Analistas advierten que el éxito de estas iniciativas depende en gran medida de la ejecución y sostenibilidad de proyectos ambiciosos, como la colonización marciana y la expansión de su línea de robots con inteligencia artificial, que también han generado críticas por los riesgos asociados y el poder concentrado que Musk mantiene en sus empresas.


































































































