
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que presentará una iniciativa de reforma constitucional ante la Cámara de Diputados para posponer la próxima elección judicial. La propuesta contempla que la segunda votación, inicialmente programada para 2027, se realice en 2028. Este ajuste responde a las críticas recibidas sobre las decisiones cuestionadas de jueces seleccionados en la primera votación del año pasado, que evidenciaron deficiencias en el proceso actual.
El plan enviado al Congreso pretende fortalecer los requisitos para quienes aspiren a ocupar cargos en la judicatura, reinstaurando un examen de evaluación y creando un comité que revise a los candidatos propuestos por los tres poderes del Estado. Además, busca simplificar el proceso electoral, reduciendo la cantidad de candidatos y facilitando la boleta para no confundir a los votantes, como ocurrió en la elección previa.
Luisa María Alcalde, consejera jurídica de la Presidencia, indicó que estas modificaciones tienen como objetivo mejorar la calidad del Poder Judicial mexicano y garantizar un proceso más transparente y riguroso de selección. Sin embargo, para que la reforma entre en vigor, será necesario el respaldo de al menos dos tercios de las cámaras legislativas debido a la naturaleza constitucional del cambio.
La iniciativa forma parte de una serie de reformas orientadas a ajustar la estructura y funcionamiento de la justicia federal en México, tras una profunda revisión impulsada durante la administración anterior que incluyó la participación directa de todos los miembros del Tribunal Supremo en procesos electorales por primera vez.


































































































