
La economía mexicana registró una contracción del 0.6% en el primer trimestre del año, cifra que resultó menos negativa que las estimaciones iniciales y la mediana de analistas, que pronosticaban una caída del 0.8%. Este dato refleja una desaceleración que impactó sobre sectores clave como la agricultura, manufactura y servicios, según cifras finales difundidas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Aunque se trata de la mayor caída trimestral desde finales de 2024, el Producto Interno Bruto (PIB) mostró un crecimiento anual del 0.2% en el periodo, suavizando preocupaciones sobre una posible recesión técnica, que implica dos trimestres consecutivos de caída. Sin embargo, persisten alertas de bajo dinamismo económico desde el banco central, que advierte que la recuperación será gradual.
El subgobernador de Banxico, Gabriel Cuadra, señaló recientemente que el crecimiento económico podría quedar por debajo del 1% para todo el año, cifra inferior al pronóstico oficial de 1.6%. Esta revisión al alza del pesimismo económico se reflejaría en el próximo informe trimestral del banco central, programado para el 27 de mayo.
Banxico también anunció el recorte de 25 puntos base en la tasa de interés clave, llevándola a 6.50%, con la mayoría de votos a favor del ajuste y algunos miembros proponiendo mantener la tasa sin cambios. La inflación mostró una moderación, al ubicarse en 4.11% anual en la primera quincena de mayo, cercana a la meta del banco central y con expectativas de reducción hasta alcanzar 3% para el segundo trimestre del próximo año, impulsada en parte por el lento crecimiento económico.


































































































