
Las acciones en Estados Unidos experimentan un notable repunte, con el índice S&P 500 encaminándose a completar ocho semanas consecutivas de ganancias, la mejor racha semanal desde 2023. Este avance se produce en un contexto de optimismo generado por señales de progresos en las negociaciones entre Washington y Teherán, además del continuo interés de los inversores en el sector de la inteligencia artificial (IA).
El S&P 500 mostró un incremento cercano al 0.5%, mientras los inversionistas disminuyen parcialmente sus temores sobre un posible impacto inflacionario derivado de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente. Por su parte, el petróleo Brent moderó sus ganancias y se cotizó en torno a 103.40 dólares por barril, alejándose de máximos recientes superiores a los 105 dólares. Asimismo, los bonos del Tesoro de Estados Unidos prolongaron su recuperación por tercer día consecutivo.
Las declaraciones del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, indicaron que existe un “ligero progreso” en las conversaciones con Irán, lo cual fue percibido favorablemente por el mercado. Pese a que persisten discrepancias relativas al programa nuclear iraní y el posible establecimiento de un sistema de peaje en el estrecho de Ormuz, los actores involucrados parecen no estar interesados en escalar inmediatamente el conflicto. Rubio comentó desde Suecia que “ha habido un poco de movimiento, y eso es bueno”, mientras el presidente destacó la intención de mantener el paso libre y abierto en la región.
El impulso tecnológico continúa siendo un pilar fundamental para el crecimiento del mercado accionario, especialmente en empresas relacionadas con los semiconductores y la inversión en IA, sectores que lideran las ganancias tanto en Estados Unidos como en Europa. Además, el cobre refleja este ánimo optimista, alcanzando niveles cercanos a máximos históricos impulsado por la demanda esperada para centros de datos y redes eléctricas asociadas al desarrollo de la inteligencia artificial.
En lo cambiario, el dólar estadounidense presenta un fortalecimiento general, en un mercado relativamente estable que responde con cautela a los avances políticos en Medio Oriente. Por regiones, el peso chileno, colombiano, argentino y mexicano han mostrado apreciación, mientras el real brasileño registra una ligera depreciación. La microestructura del mercado refleja una mezcla de alivio geopolítico y la apuesta continua por el crecimiento tecnológico, que mantiene un respaldo sólido para activos de riesgo.


































































































