
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó este viernes su desacuerdo con la reciente acusación de Estados Unidos contra el exlíder cubano Raúl Castro, relacionada con un incidente ocurrido hace tres décadas. En su conferencia de prensa matutina desde el Palacio Nacional, Sheinbaum calificó la postura estadounidense de “injerencista” y cuestionó el sentido de presentar cargos por hechos ocurridos hace 30 años.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos imputó a Raúl Castro por la presunta responsabilidad en el derribo de aeronaves de la organización Hermanos al Rescate en 1996, incidente que causó la muerte de cuatro personas, incluidos ciudadanos estadounidenses. El Gobierno cubano rechazó las imputaciones, calificándolas como “provocación política”.
México ha mantenido una posición de apoyo humanitario a Cuba, aunque suspendió el suministro de petróleo tras amenazas de sanciones estadounidenses. Esta postura se enmarca en un contexto de creciente presión estadounidense sobre la isla y de tensión diplomática en la región, especialmente tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses en enero de 2026, situación que dejó a México como uno de los pocos aliados de Cuba.
A pesar de las diferencias, Sheinbaum subrayó la importancia de la colaboración entre México y Estados Unidos para asuntos de seguridad y comercio, aunque insistió en respetar la soberanía mexicana. Afirmó: “Colaboramos y nos coordinamos…, pero operaciones conjuntas en tierra no lo permite nuestra Constitución”. La mandataria también defendió la autonomía del país ante acusaciones y acciones estadounidenses que afectan la relación bilateral.


































































































