
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que las remesas enviadas por migrantes mexicanos desde Estados Unidos no están en peligro tras la reciente orden ejecutiva firmada por el presidente estadounidense Donald Trump, que busca reforzar la supervisión financiera sobre migrantes sin documentos legales. Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que el gobierno mexicano analiza los posibles efectos de la medida, la cual ordena al Departamento del Tesoro intensificar controles para evitar fraudes, lavado de dinero y operaciones financieras sospechosas vinculadas a personas sin autorización para trabajar.
La mandataria destacó que aproximadamente el 90% de los mexicanos que envían remesas cuentan con un estatus migratorio legal en Estados Unidos, y que la comunidad mexicana representa un motor significativo para la economía estadounidense. “La mayoría tienen papeles, la gran mayoría. De 40 millones de mexicanos son alrededor de 4 millones solo 10 por ciento que no tiene algún documento en Estados Unidos”, señaló.
Además, Sheinbaum rechazó las políticas migratorias actuales y resaltó la contribución económica, cultural y social que aportan los mexicanos en Estados Unidos. Según sus palabras, si se considerara como una economía independiente, la comunidad mexicana dentro de ese país sería la sexta a nivel mundial. Por último, enfatizó el interés del gobierno mexicano en continuar la cooperación para el desarrollo como estrategia para disminuir la migración irregular y señaló que los flujos migratorios hacia Estados Unidos han descendido en un 97.5% desde diciembre de 2022.
Las remesas representan cerca del 3.5% del Producto Interno Bruto de México y han alcanzado niveles récord en años recientes. Por ello, cualquier restricción para su envío genera preocupación sobre el impacto económico y social en el país.


































































































