
Dos empleadas de la ponencia del ministro Irving Espinosa Betanzo presentaron su renuncia luego de que se difundieran videos en TikTok donde utilizaban las instalaciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para hacer bromas. Los clips, grabados durante horas laborales y sin autorización, mostraban una parodia del ambiente de trabajo en la institución y promovían productos de manera informal.
La Corte abrió un procedimiento administrativo debido al uso indebido de espacios, mobiliario y recursos, y afirmó que ni el tribunal ni el ministro titular autorizaron la grabación de estos videos para actividades ajenas a sus funciones oficiales. La difusión del contenido se realizó a título personal y no representa a la institución.
Tras la presentación de las renuncias con efecto inmediato y carácter irrevocable de las trabajadoras, la SCJN reiteró su compromiso con el respeto a las normas internas y el uso adecuado de sus instalaciones y recursos. Este caso generó fuertes críticas en redes sociales por la falta de profesionalismo dentro de un órgano judicial tan relevante.


































































































