
A menos de un mes para el inicio del Mundial de Fútbol 2026, México no experimenta un aumento notable en la generación de empleos formales vinculados a este evento internacional. Aunque sectores como logística, transporte, construcción y hotelería han registrado algunas contrataciones relacionadas con la organización y operación del torneo, las cifras oficiales no reflejan una ola masiva de nuevos puestos laborales.
Especialistas en el mercado laboral señalan que, pese a la expectativa, la economía mexicana sigue pasando por un período de desaceleración y la incertidumbre por la revisión del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) limita la creación de empleos permanentes. Por esto, las compañías han optado por contrataciones temporales vinculadas directamente con la operación del Mundial, como soportes en eventos, seguridad y servicios turísticos.
Los datos más recientes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) indican que en abril se crearon alrededor de 25 mil empleos permanentes, pero se perdieron más de mil eventuales, resultando en un crecimiento neto modesto de poco más de 23 mil plazas. Esta tendencia refleja el contexto económico actual marcado por baja inversión y alta inflación.
Diversos analistas advierten que la mayor demanda laboral se concentrará en los días previos y durante la realización del evento y que los empleos serán sobre todo temporales. En este sentido, los perfiles requeridos incluyen atención al cliente, promotores, operadores logísticos, personal bilingüe, técnicos y operadores en aeropuertos y estadios, entre otros.
A nivel global, el Mundial podría generar hasta 824,000 empleos, pero dentro de México se espera un impacto menos pronunciado y principalmente temporal. El director general de ManpowerGroup para México, Alberto Alesi, comentó: “Todavía no estamos viendo un aumento significativo en las contrataciones formales vinculadas al Mundial, aunque hay movimiento en áreas operativas.”
Finalmente, se prevé que el sector de plataformas digitales, que ya registra trabajos formales por la regulación vigente, sea uno de los que más contribuya a la creación de empleos durante el evento. Sin embargo, el reto sigue siendo traducir la expectativa del Mundial en un verdadero impulso sostenido para el mercado laboral mexicano.


































































































