
En mayo, la inflación anual en México descendió a 3.94%, situándose dentro del rango meta establecido por el Banco de México (Banxico), gracias principalmente a la reducción en las tarifas eléctricas y del gas natural. El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) presentó esta baja tras una caída del 17.88% en los precios de la electricidad y del 7.88% en el gas natural. Sin embargo, otros productos como el gas LP registraron aumentos, con un alza del 2.04%, y los precios en establecimientos como loncherías, fondas y taquerías crecieron 0.51%.
Aunque la inflación general mostró señales de descompresión, la inflación subyacente, que excluye bienes y servicios con precios más volátiles y es considerado un indicador más preciso de las presiones inflacionarias a mediano plazo, se mantuvo elevada en 4.19% anual. Esto refleja que los costos de servicios y alimentos procesados siguen impulsando el nivel general de precios. Los servicios reportaron un incremento anual de 4.57%, mientras que los alimentos, bebidas y tabaco procesados aumentaron 5.13%.
El retroceso en la inflación general se atribuye principalmente al componente no subyacente, que descendió 1.65% mensual debido a menores costos en energéticos y tarifas reguladas. La reducción en las tarifas eléctricas estuvo influenciada por la aplicación de subsidios de temporada cálida en once ciudades del país. Además, productos agrícolas y alimentos frescos como tomate verde, huevo, limón y chile serrano también contribuyeron a moderar la inflación.
Pese a este escenario favorable, algunos productos como la papa, el gas doméstico LP, el pollo, la tortilla de maíz y los servicios en restaurantes han experimentado incrementos. Analistas prevén que en junio la inflación general podría repuntar ligeramente, en especial debido a factores ligados al Mundial de Futbol 2026, que potencialmente generará presiones inflacionarias temporales en sectores como turismo, hospedaje y alimentación en las ciudades sede, como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Esta situación requiere que Banxico mantenga una postura prudente respecto a la política monetaria.



































































































