
Organizaciones civiles han expresado su preocupación en torno al Mundial de Futbol 2026, una competición que se realizará en tres sedes mexicanas, enfatizando que México soportará los costos económicos, sociales y ambientales del evento, mientras que la FIFA y empresas privadas obtendrán la mayor parte de las ganancias. Según estas organizaciones, la FIFA prevé ingresos cercanos a los 8,911 millones de dólares en territorio mexicano durante el Mundial, pero no contribuirá con el pago de impuestos debido a diversas exenciones fiscales otorgadas para el desarrollo del torneo.
Estas ONGs señalan que la utilización de fondos públicos para la infraestructura y la operación del evento traslada los riesgos y costos a la población. Además, cuestionan la falta de claridad sobre el monto total de recursos públicos invertidos, las empresas que se benefician y los efectos fiscales derivados de las exenciones. De acuerdo con estas denuncias, el gobierno ha asignado más de 4,500 millones de pesos para el Mundial y creó fideicomisos mixtos cuya gestión y beneficiarios no están suficientemente transparentados.
En términos sociales, se advierte que el Mundial puede generar procesos de turistificación en las ciudades sede, donde plataformas de hospedaje temporal como Airbnb han incrementado la incorporación de viviendas al mercado turístico, impactando la disponibilidad y costo de vivienda para los residentes. Además, se prevén posibles afectaciones al comercio local y a las economías de barrio cercanas a los estadios. En particular, el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir resalta que las mujeres, por su participación en sectores como hotelería, limpieza, alimentación y comercio informal, enfrentan una carga laboral significativa durante el evento, además de una mayor sobrecarga en trabajo de cuidados no remunerado y riesgos documentados de violencia de género sin protocolos adecuados para su prevención y atención.
Respecto al medio ambiente, la organización Conexiones Climáticas expone que el Mundial tendrá lugar en un escenario marcado por la crisis climática, con temperaturas extremas y fenómenos meteorológicos adversos, además de ejercer presión sobre recursos y servicios urbanos debido al aumento del turismo. Este pronunciamiento conjunto ha sido respaldado por varias organizaciones civiles, incluyendo Gatitos vs Desigualdad, el Centro de Análisis e Investigación y Fundar. La inauguración del Mundial está prevista para el 11 de junio de 2026, con la expectativa oficial de recibir 5.5 millones de visitantes y obtener beneficios económicos superiores a los 3,000 millones de dólares.



































































































