
El papel de Taiwán ha cobrado gran relevancia en la dinámica económica y manufacturera de México, destacándose como una pieza clave en el crecimiento acelerado de las exportaciones mexicanas. El país asiático se ha consolidado como uno de los principales proveedores de insumos tecnológicos, semiconductores y equipos de alto valor, fortaleciendo sectores estratégicos para la manufactura nacional.
De acuerdo con datos recientes del Banco de México, las importaciones de productos taiwaneses aumentaron significativamente, pasando de 1,500 millones de dólares en febrero de 2025 a 7,500 millones en el mismo mes de 2026, un incremento anual del 400%. Este crecimiento se relaciona con la transformación global de las cadenas productivas, en parte impulsada por las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, lo que ha favorecido la entrada de economías como la taiwanesa en el mercado mexicano.
Shao Lin Hu, directora de la División Económica de la Oficina de Taipei en México, señaló que la base de este aumento son las inversiones de alta tecnología de Taiwán en el país, especialmente en la manufactura de servidores para inteligencia artificial (AI Servers), dispositivos de gran peso y valor que están en creciente demanda mundial debido a la expansión de centros de datos.
“Tenemos fuertes inversiones aquí en México. Y no solo inversión, sino inversión que contiene alta tecnología”, afirmó. Destacó además que estas inversiones no solo impulsan las exportaciones, sino que también generan empleos y divisas para la economía mexicana.
El surgimiento de Taiwán como aliado manufacturero para México también está vinculado al fenómeno del nearshoring y a las ventajas del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), que facilitan la producción local para abastecer al mercado estadounidense. Además de electrónicos, la inversión taiwanesa abarca sectores como autopartes y textiles, con presencia en regiones como Bajío, Tijuana, Ciudad Juárez y Guadalajara, incluyendo producción para marcas internacionales reconocidas.
Hu destacó que “Taiwán es el perfecto socio para México porque somos totalmente complementarios. Casi no competimos. Taiwán es fuerte en muchos insumos”. Sin embargo, señaló que existen retos para profundizar la colaboración, como la necesidad de mejorar aspectos migratorios, la protección de inversiones y acuerdos para evitar la doble tributación, así como apoyar la inclusión de Taiwán en acuerdos transcontinentales como el CPTPP.
Estas acciones podrían consolidar aún más la alianza entre ambos países, optimizando la integración de las cadenas productivas y ampliando el contenido regional de los productos mexicanos hacia los mercados globales.



































































































