
Este fin de semana, Max Verstappen cumplirá un sueño largamente anhelado al participar en la exigente carrera de las 24 Horas de Nürburgring, una de las competencias más emblemáticas del automovilismo conocidas como el ‘Infierno Verde’. El tetracampeón mundial de Fórmula 1 inició su adaptación al circuito Nordschleife el año pasado, tras disputar varias carreras en el campeonato NLS para obtener la licencia requerida para afrontar los 25,3 kilómetros del trazado.
En 2026 ya compitió en dos eventos del NLS con resultados destacados, aunque sufrió una descalificación debido al uso excesivo de neumáticos autorizado. Ahora, Verstappen regresará a la pista con un Mercedes-AMG GT3 junto a los pilotos Daniel Juncadella y Jules Gounon, enfrentándose a la categoría SP9, la máxima dentro de las múltiples divisiones que conviven en esta exigente prueba de resistencia.
La llegada del piloto neerlandés ha generado un notable impacto, alcanzándose un récord histórico con la venta total de entradas para la 54ª edición de la carrera, donde se esperan cerca de 300 mil asistentes. Además, los organizadores tuvieron que limitar las inscripciones a 150 autos debido a la alta demanda.
La actividad arrancará el jueves con las sesiones clasificatorias, estructuradas en tres etapas para definir la parrilla del sábado, día en que la carrera comenzará a las 15 horas locales. El seguimiento de cada sesión se podrá realizar en vivo a través del canal oficial de YouTube del evento. Entre las reglamentaciones destacan las estrictas reglas sobre el uso de neumáticos, tiempos mínimos en paradas en boxes y procedimientos de seguridad, que garantizan la fluidez y la protección en pista durante las 24 horas de competencia.



































































































