
El gobierno mexicano ordenó el bloqueo de las cuentas bancarias del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como de otros nueve funcionarios, quienes son señalados por Estados Unidos de colaborar con organizaciones de narcotráfico. La medida incluye también a los tres hijos del gobernador y a empresas relacionadas con ellos, aunque los hijos no enfrentan cargos en EE.UU.
Las instituciones financieras mexicanas recibieron instrucciones para congelar estos activos, según fuentes que prefirieron mantener el anonimato debido a la confidencialidad del proceso. Estas acciones se tomaron tras las acusaciones formales contra Rocha, quien fue señalado a finales de abril por participar en una extensa conspiración para traficar drogas hacia Estados Unidos. El gobernador ha negado categóricamente estas imputaciones.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, manifestó que hasta ahora Estados Unidos no ha presentado pruebas insuficientes para sustentar una posible extradición. Además, el caso ha generado tensiones entre la administración mexicana y la estadounidense, presionando políticamente al gobierno local en medio de un contexto delicado.
Paralelamente, un exfuncionario de seguridad de Sinaloa vinculado a las acusaciones fue detenido en Arizona y enfrentará próximamente una audiencia en un tribunal federal de Manhattan. Estas acciones forman parte de un operativo más amplio de Estados Unidos contra figuras relacionadas con el narcotráfico en la región.



































































































