
La presidenta Claudia Sheinbaum respondió con confianza al reciente cambio de perspectiva por parte de la agencia Standard & Poor’s (S&P), que modificó de estable a negativa la outlook crediticia para la deuda soberana de México, así como para Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
A pesar del ajuste realizado por S&P, que mantiene las calificaciones soberanas en BBB en moneda extranjera y BBB+ en moneda local, Sheinbaum minimizó los señalamientos y afirmó que la economía mexicana se mantiene sólida y en buen rumbo. “Vamos bien. Estoy confiada en que la economía de México está bien. (…) Esta calificadora que hace una perspectiva negativa, le vamos a dar la vuelta para que se dé cuenta que se equivocó”, manifestó durante la conferencia matutina del 14 de mayo.
La agencia crediticia señaló que el cambio hacia una perspectiva negativa se basa en riesgos asociados al lento avance en la consolidación fiscal mexicano y un bajo crecimiento económico, lo que podría aumentar la carga por intereses y el déficit público, proyectando que la deuda neta se eleve a 54% del PIB para 2029, desde el 49% registrado en 2025. En particular, S&P alertó que el apoyo financiero continuo del Gobierno a Pemex y CFE podría restringir la flexibilidad fiscal del Estado.
Precisamente, Pemex ha recibido cerca de 69,800 millones de dólares en transferencias gubernamentales entre 2019 y 2025, y CFE mantiene una relevancia estratégica en la distribución eléctrica nacional, manteniendo sus finanzas ligadas al Gobierno. Tras el anuncio, la Secretaría de Hacienda resaltó que mantener la calificación BBB confirma la confianza en la estabilidad macroeconómica del país y aseguró que la conducción financiera del Gobierno continuará garantizando la sostenibilidad de la deuda pública.



































































































