
Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad de Sinaloa, fue arrestado en Estados Unidos bajo cargos de conspiración para la importación de narcóticos y posesión de armas automáticas, informó el Departamento de Justicia estadounidense. Con 66 años, Mérida es uno de los diez políticos señalados por vínculos con el narcotráfico y delitos relacionados con armas, en colaboración con líderes del Cártel de Sinaloa.
Las autoridades estadounidenses indicaron que los implicados habrían pactado con esta organización criminal para introducir grandes cantidades de drogas al país a cambio de apoyo político y sobornos. En el caso específico de Mérida, las acusaciones incluyen conspiración para la importación de drogas, posesión y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos explosivos.
De resultar culpable, podría enfrentar una condena mínima de 40 años de prisión o incluso cadena perpetua. Este arresto se suma a una serie de investigaciones contra funcionarios que presuntamente han colaborado con organizaciones delictivas, en un esfuerzo por desmantelar redes de corrupción y narcotráfico.
Además, el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha, también ha sido vinculado a esta indagatoria, aunque sigue en funciones y no ha sido detenido. La detención de Mérida refleja la intensificación de la lucha antidrogas en la frontera con México y la cooperación binacional para enfrentar el fenómeno del narcotráfico.



































































































