
El expresidente Donald Trump manifestó su respaldo a una suspensión temporal del impuesto federal de 18.4 centavos por galón sobre la gasolina en Estados Unidos, medida que busca aliviar el impacto del aumento en los precios del combustible debido al reciente conflicto con Irán. Trump señaló en la Casa Blanca que buscará detener esta contribución “hasta que sea apropiado”, aunque aclaró que el ahorro para los consumidores sería solo una parte pequeña del aumento total de precios.
El costo medio nacional de la gasolina regular ha llegado a 4.52 dólares el galón, afectado por las tensiones en el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte marítimo de petróleo y gas natural liquado. La escalada del conflicto ha disparado los precios y generado presión política sobre el Ejecutivo para brindar algún alivio antes de las elecciones de noviembre. Sin embargo, la suspensión del impuesto requeriría la aprobación del Congreso y su impacto directo en el precio final es limitado.
Analistas señalan que una pausa en este impuesto podría reducir el precio en el surtidor entre 10 y 16 centavos por galón, cifra modesta frente al incremento general de más de 1.5 dólares. Además, advierten que esta suspensión podría poner en riesgo los fondos del fideicomiso para carreteras, que depende en gran medida de esta recaudación para financiar infraestructura vial.
Diversos estados ya han implementado reducciones o exenciones temporales en sus impuestos estatales sobre la gasolina. Mientras tanto, algunos legisladores tanto republicanos como demócratas han presentado iniciativas para apoyar la suspensión federal. Sin embargo, experiencias previas muestran que este tipo de medidas cuentan con escaso respaldo en el Congreso debido a dudas sobre su eficacia para reducir sustancialmente el precio al consumidor y al impacto presupuestario que implican.



































































































