
En México, la remuneración de los maestros continúa siendo insuficiente para cubrir las necesidades básicas, especialmente en niveles clave de la educación básica. Datos recientes del INEGI y la Secretaría de Economía indican que, durante el primer trimestre de 2025, los docentes ganaban entre 7,000 y 10,500 pesos mensuales, cifra que en varios casos es inferior al salario mínimo vigente, que era de 8,480 pesos.
El análisis de diversas fuentes, como Data México y Compara Carreras del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), revela importantes discrepancias en los ingresos promedio de los maestros según el nivel educativo y su formalidad laboral. Por ejemplo, en preescolar, Data México reporta un salario promedio mensual cercano a 6,430 pesos, con estados como Campeche y Yucatán ofreciendo mejores condiciones; sin embargo, IMCO señala un ingreso promedio considerablemente mayor, alcanzando los 15,495 pesos, destacando diferencias dentro del sector formal e informal.
En educación primaria, los salarios promedios reportados oscilan entre 7,020 a 16,237 pesos según la fuente, con una tasa de informalidad que ronda el 13%. En niveles de secundaria, media superior y superior, los datos apuntan a ingresos que varían ampliamente, y con una informalidad que puede llegar a superar el 20% en algunos niveles, lo que evidencia la precariedad que enfrenta una parte significativa del magisterio.
Para el ciclo escolar 2024-2025, fueron más de dos millones los maestros distribuidos en diversas modalidades educativas en todo el país, lo que pone en relieve la importancia de atender las condiciones laborales y salariales de estos profesionales para mejorar la calidad educativa y su bienestar económico.



































































































