
Las remesas enviadas a México comenzaron 2026 con una recuperación leve tras la caída experimentada en 2025, aunque expertos prevén que este repunte no implica un retorno al acelerado crecimiento de años previos. Durante el primer trimestre, México recibió aproximadamente 14,457 millones de dólares en remesas, un incremento anual de solo 1.4%, según datos del Banco de México. Este aumento contraste con la contracción del 4.6% registrada en 2025, que representó la primera caída anual en más de diez años.
Las remesas, enviadas principalmente por mexicanos radicados en Estados Unidos, constituyen una fuente vital para millones de hogares mexicanos, siendo utilizadas para gastos básicos como alimentación, educación y vivienda. La desaceleración o caída en estos ingresos afecta directamente el bienestar económico de numerosas familias.
El crecimiento registrado en marzo, con un aumento del 4.9% anual, fue el mejor desempeño en 16 meses y mejoró la cifra trimestral. Sin embargo, los especialistas advierten que este repunte responde a una estabilización más que al inicio de un ciclo expansivo. Según Manuel Orozco, director del programa de Migración, Remesas y Desarrollo del Inter-American Dialogue, dicha recuperación está influida por factores migratorios y demográficos más que por cambios en la economía o el empleo de migrantes.
Durante 2025, la ofensiva migratoria y las deportaciones en Estados Unidos deprimieron el flujo de envíos, afectando especialmente a México, nacionalidad que representó más de la mitad de las deportaciones de latinoamericanos. Esto, junto con una disminución en el número de remitentes debido al envejecimiento de la comunidad migrante establecida en Estados Unidos, ha limitado la capacidad de crecimiento en las remesas. A pesar de la recuperación en 2026, se estima que el crecimiento anual oscilará entre 1 y 3%, sustentado en mayor medida por los trabajadores temporales legales que ingresan por medio de visas agrícolas H-2A. La nueva etapa de las remesas muestra una transición hacia un flujo más estable pero con menor dinamismo en comparación con años anteriores.



































































































