
El reciente acuerdo entre el Gobierno y los expendedores de combustible estableció un tope de 27 pesos por litro para el diésel, situación que ha disminuido considerablemente el margen de ganancia para los gasolineros. De acuerdo con Enrique Félix Robelo, presidente de la Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (Onexpo Nacional), las estaciones solo obtienen alrededor de 1.5 pesos de margen por cada litro vendido.
Este margen reducido debe cubrir además costos inherentes como el transporte, almacenamiento, comercialización y financiamiento. Víctor Hugo Arellano, director técnico y normativo de Onexpo Nacional, explicó que estos gastos representan una presión significativa para el sector, que ya enfrenta altos costos operativos. Además, el alto porcentaje de ventas a crédito, especialmente a flotillas y empresas, añade un riesgo adicional, pues estos créditos a menudo se vuelven incobrables para las estaciones.
Entre los retos destacados está el cumplimiento del acuerdo, particularmente para pequeños y medianos gasolineros que no cuentan con la eficiencia operativa de las grandes cadenas. También existen problemas logísticos en regiones alejadas de los centros de distribución, como la Península de Yucatán y Baja California, donde el costo de transporte eleva el precio final del diésel.
Ante este escenario y el contexto internacional de alzas en los precios del petróleo por tensiones en Medio Oriente, los representantes de Onexpo solicitaron al Gobierno ampliar los estímulos fiscales para la gasolina, reducir temporalmente ciertas cargas regulatorias y mantener mesas de diálogo para evitar impactos mayores en el suministro y precios del combustible en el país.



































































































