
En respuesta a la crisis energética generada por el conflicto en Medio Oriente y el bloqueo en el estrecho de Ormuz, Japón ha decidido comenzar a adquirir petróleo de México a través de Pemex. Esta medida busca compensar el desabasto provocado por la interrupción en el flujo habitual de crudo proveniente de esa región, que representa aproximadamente el 20% del consumo mundial.
La compra iniciará esta semana, cuando los buques Eagle Kuantan y Eagle Kangar, provenientes de Japón, transporten cerca de un millón de barriles bajo la división comercializadora PMI de Pemex, con Cosmo Energy como comprador principal. Con esta operación, Japón se integra a la lista de grandes compradores de petróleo mexicano.
Actualmente, Estados Unidos es el principal cliente de Pemex, adquiriendo más del 60% de las exportaciones petroleras mexicanas durante marzo, equivalente a un valor de mil 25 millones de dólares. En el mismo mes, España e Italia se posicionaron como destacados compradores europeos, con compras por 379.3 y 96.6 millones de dólares, respectivamente. Dentro de América Latina, países como Guatemala, Brasil y Ecuador participan con volúmenes menores.
El conflicto entre Irán y Estados Unidos que provocó el bloqueo del estrecho de Ormuz afectó drásticamente las exportaciones de crudo hacia Japón, que depende en más del 90% de su suministro petrolero de Medio Oriente. La escasez ha impactado diversos sectores en ese país, desde la industria alimentaria hasta la producción de equipos médicos. La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, dialogó con la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, para analizar la posibilidad de que Pemex suministre crudo a Japón, hecho que se concreta con esta nueva alianza. Australia también anunció recientemente que iniciará compras de petróleo mexicano ante la situación de escasez global.



































































































