
El Grupo Aéreo de Monterrey, mejor conocido como Magnicharters, ha solicitado de forma voluntaria iniciar un proceso de concurso mercantil debido a insolvencia financiera. La solicitud fue presentada el 8 de mayo ante el Juzgado Primero de Distrito en Materia de Concursos Mercantiles en Ciudad de México, instancia que ha solicitado aclarar la naturaleza precisa de la demanda antes de admitirla oficialmente.
El antecedente inmediato de esta solicitud fue la suspensión temporal de operaciones de la aerolínea, decretada el 15 de abril por la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), luego de detectar irregularidades en una revisión realizada a la empresa. Previamente, Magnicharters anunció la cancelación de todos sus vuelos durante dos semanas, afectando a viajeros en terminales aéreas de Cancún, Ciudad de México y Monterrey. Como respuesta, autoridades y sectores vinculados al transporte aéreo implementaron un plan emergente para asistir a los pasajeros perjudicados.
Según informes proporcionados por la Federación Mexicana de Asociaciones Turísticas, Magnicharters mantiene un adeudo aproximado de 150 millones de pesos con agencias de viajes por incumplimiento en paquetes turísticos. Además, varios empleados denunciaron retrasos salariales superiores a seis meses y se han presentado al menos 156 quejas formales ante la Procuraduría Federal del Consumidor, con pérdidas individuales que alcanzan hasta 40,000 pesos.
Analistas atribuyen el colapso financiero a múltiples factores, entre ellos el aumento significativo en el precio de la turbosina, impactado por la escalada de precios del petróleo a nivel global tras el conflicto en Medio Oriente. Fabricio Cojuc, analista aéreo independiente, señaló que “Magnicharters no logró recuperarse de los efectos provocados por la pandemia de Covid-19 y tenía una estructura con pocos destinos y aeronaves, lo que limitó su rentabilidad. En conclusión, se les acabó la gasolina”. La situación se suma a la de otras aerolíneas mexicanas como Aeroméxico, Interjet y Aerolíneas Internacionales, que también han ingresado a concursos mercantiles o procesos de quiebra en años recientes.



































































































