
El presidente Donald Trump afirmó recientemente que el conflicto entre Estados Unidos e Irán podría estar llegando a su fin, señalando que la operación militar está adelantada respecto al plan inicial de cuatro a cinco semanas. En una entrevista telefónica con CBS News, Trump sostuvo: “Creo que la guerra está prácticamente terminada” y destacó que las fuerzas iraníes carecen de armada, comunicaciones y fuerza aérea funcional.
Ante estas declaraciones, los mercados estadounidenses respondieron positivamente; el índice S&P 500 borró sus pérdidas iniciales y cerró con un avance cercano al 1%. Por su parte, el precio del petróleo descendió por debajo de los 90 dólares por barril después de haber superado los 119 dólares al inicio de la jornada, reflejando una volatilidad relevante dada la incertidumbre geopolítica.
El conflicto ha provocado cierres efectivos en el estrecho de Ormuz, una vía marítima clave, lo que ha llevado a países productores como Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos a reducir su producción petrolera. Aunque el Grupo de los Siete (G7) declaró su disposición para liberar reservas estratégicas de energía, aún no se ha acordado una acción concreta. Además, Estados Unidos solicitó la evacuación del personal diplomático no esencial en Arabia Saudita por preocupaciones de seguridad tras recientes ataques.
En el ámbito militar, Trump considera la posibilidad de desplegar fuerzas especiales para asegurar el uranio iraní de grado cercano al uso nuclear, aunque aún no se ordena su envío. En paralelo, la elección de Mojtaba Khamenei como nuevo líder supremo de Irán indica continuidad en las políticas actuales del país. Mientras tanto, las tensiones se mantienen altas, con ataques y represalias en la región, pero las declaraciones del presidente estadounidense han contribuido a moderar la incertidumbre en los mercados globales.



































































































