
Tania Rincón reflexiona sobre su relación con la Copa Mundial de la FIFA a pocos días de que México sea coanfitrión por tercera ocasión de este evento deportivo de gran magnitud. Su historia con el fútbol inició en Francia 1998, cuando, con apenas 11 años, comprendió la importancia que el deporte tiene para millones. Aquella experiencia ocurrió en una escuela católica femenina donde, tras un recreo, la llevaron a ver un partido de la selección mexicana, un momento que la marcó profundamente.
Avanzando a Sudáfrica 2010, ya como profesional en Fox Sports, Rincón participó en una innovadora transmisión en vivo cada vez que México jugaba, convirtiendo esos encuentros en una celebración con invitados especiales. Esta iniciativa rompió esquemas y la acercó aún más a la cobertura mundialista. Su oportunidad de participar directamente en un Mundial llegó en Brasil 2014, donde trabajó junto a figuras destacadas y desarrolló su talento en el terreno deportivo.
Posteriormente, formó parte de TV Azteca durante el Mundial de Rusia 2018, donde combinó su rol profesional con la maternidad, con el apoyo de sus superiores para llevar consigo a su pequeño hijo. Esto le permitió cumplir con su pasión sin separarse demasiado de su familia. Tras esta etapa, exploró nuevos proyectos en Televisa Deportes y tuvo presencia en las transmisiones de Qatar 2022, compartiendo espacio con periodistas de renombre.
Para Tania Rincón, llegar a un Mundial representa la máxima expresión tanto para jugadores como para comunicadores deportivos. Este ciclo no solo implica un reto profesional sino también un proceso constante de aprendizaje y crecimiento personal. Con México como sede, la periodista se muestra lista para afrontar este nuevo capítulo en su carrera y vida.



































































































