
Los principales índices bursátiles de Estados Unidos iniciaron la semana con avances significativos, liderados por un repunte en el sector tecnológico luego de una importante corrección la semana anterior. El Nasdaq creció 1.38%, el S&P 500 tuvo un incremento de 0.82% y el Dow Jones sumó 0.34%, reflejando un alivio en la volatilidad que afectó especialmente a las acciones vinculadas a la inteligencia artificial.
Este cambio de rumbo en los mercados llega en un contexto de tensión en Medio Oriente, donde Irán mantiene abierta la vía de diálogo pese a la reciente escalada militar con Israel. El presidente iraní, Masud Pezeshkian, afirmó en la red social X: “No hemos abandonado ni el campo de batalla ni la mesa de negociaciones”, lo que ha contribuido a calmar los nervios entre los inversionistas y a la percepción de que el conflicto podría no prolongarse.
En el ámbito energético, los precios del petróleo, que estuvieron muy volátiles debido a las preocupaciones sobre la estabilidad del suministro en Medio Oriente, moderaron sus ganancias tras un aumento inicial superior al 5%. El crudo WTI se cotizó en 91.42 dólares por barril y el Brent en 94.47 dólares, niveles altos que reflejan la sensibilidad del mercado ante las tensiones geopolíticas.
Mientras tanto, en México, el peso se fortaleció ligeramente frente al dólar, apoyado por una reducción en la prima de riesgo global, aunque la Bolsa Mexicana de Valores registró un retroceso del 0.67%. La atención de los inversionistas se centra ahora en los próximos datos de inflación de Estados Unidos y la postura que adopte la Reserva Federal sobre las tasas de interés, aspectos que marcarán el rumbo de los mercados en los próximos días.



































































































