
La Copa Mundial de la FIFA 2026 está a punto de comenzar y, junto a la emoción por los partidos y los equipos, hay un elemento clave que pocos espectadores notarán: el césped sobre el que se jugará. John Trey Rogers, profesor e investigador en la Universidad Estatal de Michigan, supervisa la calidad y resistencia del césped en las 16 sedes que albergarán el torneo en Estados Unidos, México y Canadá. Este proceso ha requerido más de seis años de trabajo, esfuerzo multidisciplinario y ajustes según las características particulares de cada estadio.
El Mundial 2026 presentará un escenario complejo, con 48 equipos disputándose 104 partidos en varias ciudades con climas opuestos y estadios de diferentes tamaños y estructuras. Ocho de los estadios suelen usar césped sintético, mientras que el resto cuentan con césped natural, pero todos han tenido que renovar sus superficies para cumplir con los altos estándares de la FIFA. A esto se añade el desafío de los estadios techados, donde la luz natural es limitada, por lo que se emplean sistemas tecnológicos para mantener el césped vivo y funcional durante el torneo.
El diseño del césped se ajustó también a factores climáticos. Por ejemplo, en climas fríos como Toronto, Filadelfia y Ciudad de México se combinan variedades de pasto como el azul de Kentucky y raigrás perenne. En ciudades cálidas, como Miami y Monterrey, se utiliza principalmente pasto Bermuda. En estadios cerrados ubicados en regiones cálidas, se optó por mezclas de pastos de temporada fría que se mantienen con sistemas de riego y lámparas especiales. Además, el césped para los estadios de Atlanta, Houston y Dallas fue cultivado en Colorado para asegurar la calidad y resistencia necesarias.
Este trabajo representa una evolución significativa desde la experiencia de 1994, cuando Rogers también participó en la instalación de césped natural en un estadio techado por primera vez en la historia de los Mundiales, el Pontiac Silverdome. Pese a no considerarse un apasionado del fútbol, Rogers asegura que, en esta edición, su principal atención estará en la calidad del césped, que influirá no solo en la estética del torneo sino en el desempeño y seguridad de los jugadores en la cancha.



































































































