
Ciudad de México fue la última parada del recorrido que llevó el trofeo original de la Copa Mundial de la FIFA a varias ciudades del país, incluido un sitio emblemático arqueológico. Más de 100,000 aficionados pudieron ver la copa, que estuvo en exhibición del 5 al 8 de junio en la Sala de Armas de Ciudad Deportiva, también conocida como Utopía Mixiuhca.
La llegada del trofeo a la capital estuvo marcada por la protesta de familiares de personas desaparecidas, quienes bloquearon el acceso al lugar y realizaron reclamos públicos para visibilizar esta problemática social. La manifestación provocó la intervención policial y retrasos en el evento, que contó con la presencia de la jefa de gobierno local, Clara Brugada, y figuras destacadas del fútbol como Hugo Sánchez y Roberto Carlos.
Además de las protestas sociales, la ciudad enfrenta las dificultades adicionales de una temporada de lluvias intensas, que han generado inundaciones y afectaciones en la movilidad urbana. El Gobierno capitalino ha implementado el programa Tlaloque 2.0 para atender emergencias por inundaciones, mientras avanza en obras de infraestructura, como la remodelación de líneas del Metro y la construcción de un parque elevado en una de las principales avenidas.
Paralelamente, un conflicto laboral se suma a la tensión social: la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) inició una huelga nacional exigiendo mejoras en pensiones y salarios, bloqueando vías y realizando plantones en puntos estratégicos de la ciudad, lo que también genera incertidumbre sobre el acceso de aficionados a los eventos oficiales, incluido el Fan Fest de la FIFA en el Zócalo capitalino. La presidenta Claudia Sheinbaum ha asegurado que se busca garantizar la entrada y anunció que verá el partido inaugural desde el Zócalo junto con la población.



































































































