
A menos de una semana para la inauguración del Mundial de Fútbol 2026 en la Ciudad de México, la venta de playeras y otros artículos falsificados de la Selección Mexicana continúa en aumento, especialmente en el Centro Histórico. A pesar de los operativos coordinados por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) con el apoyo de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y la Secretaría de Marina, la mercancía apócrifa se oferta en numerosos puestos callejeros, donde se exhiben desde camisetas hasta llaveros y souvenirs con símbolos oficiales del torneo.
Los precios de estas playeras pirata oscilan entre 100 y 300 pesos, significativamente más bajos que los más de 2,000 pesos que cuesta la prenda original vendida en tiendas autorizadas. Esta diferencia ha generado preocupación en el sector formal comercial, que estima pérdidas por hasta 400 millones de pesos solo en la capital, además de un impacto negativo en la recaudación fiscal.
Vidal Llerenas, director del IMPI, anunció que se intensificarán las labores de supervisión en las tres sedes mexicanas del Mundial, Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, para frenar la distribución de productos falsificados. “Estos operativos son esenciales para proteger los derechos de propiedad intelectual y garantizar la confianza de organizadores y patrocinadores en México como sede de eventos internacionales”, explicó.
El fenómeno de la piratería no se limita al territorio nacional, pero también incluye productos hechos dentro del país, lo que representa un reto para las autoridades y las cámaras empresariales en sus esfuerzos por enfrentar el comercio ilegal. La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) incluso ha sido observada ofreciendo mercancía apócrifa durante sus protestas en la zona. La batalla contra la falsificación será clave para la imagen y el éxito económico del Mundial en la capital y las ciudades anfitrionas.



































































































