
Inglaterra y Croacia llegan como las selecciones favoritas para encabezar el Grupo L en el Mundial de 2026, sin embargo, deberán mantenerse alertas ante la amenaza de Ghana, cuyo ataque es liderado por Antoine Semenyo e Iñaki Williams, además de la esperanza de Panamá de avanzar en su segunda participación mundialista, con la dirección técnica del español-danés Thomas Christiansen.
El conjunto inglés, conocido como los “Three Lions”, concluyó una fase clasificatoria impecable con victorias en todos sus encuentros y sin recibir goles, consolidándose como uno de los principales candidatos al título, buscando su segunda copa mundialista tras la histórica victoria que obtuvieron como anfitriones en 1966. Bajo el mando de Thomas Tuchel, el equipo presentó una convocatoria que sorprendió por la ausencia de jugadores destacados como Cole Palmer, Phil Foden y Harry Maguire.
Croacia, considerada la principal rival europea en el grupo, mantiene en su plantilla a Luka Modric pero ha experimentado una renovación generacional significativa después de las retiradas de figuras clave como Ivan Rakitic, Marcelo Brozovic y Mario Mandzukic. El recuerdo de la derrota en semifinales contra Inglaterra en 2018 todavía pesa, tanto como la eliminación temprana en la reciente Eurocopa, pero buscan regresar al nivel que los llevó a la final mundialista.
Por su parte, Ghana, a pesar de no atravesar su mejor momento con una racha negativa en partidos amistosos y la no clasificación para la última Copa África, representa un peligro real gracias al desempeño de Semenyo en la Premier League y la experiencia de Thomas Partey y Williams. Panamá debuta en esta edición enfrentando justamente a Ghana en un partido clave para sus aspiraciones, con la posibilidad inédita de acceder a octavos bajo el nuevo formato que permite avanzar a varios terceros lugares. Este grupo promete intensos duelos que pueden deparar sorpresas en el Mundial.



































































































