
La creciente escasez mundial de chips de memoria, acentuada por la demanda creciente que genera la inteligencia artificial (IA), está ampliando las diferencias en resultados financieros y cotizaciones bursátiles entre distintos sectores. Los fabricantes de memoria como Micron Technology y Samsung Electronics han visto subir sus acciones a niveles récord, impulsados por fuertes ganancias derivadas de precios elevados de sus productos.
En contraste, empresas que dependen de estos componentes, tales como HP o Nintendo, enfrentan presiones sobre sus márgenes debido al incremento en los costos de chips. En años recientes, el mercado ha incorporado la memoria como un elemento crítico que afecta directamente la rentabilidad, reflejándose en un alza marcada del precio de estos componentes y en un aumento considerable en el número de menciones a la escasez de memoria en informes corporativos.
Michael Brown, estratega senior de Pepperstone en Londres, comentó que “la escasez de memoria no sólo es más grave de lo esperado, sino que también se prolongará posiblemente hasta 2030, impulsada por la demanda creciente que genera la IA”. Empresas consumidoras de estos chips, incluida Nintendo, han experimentado pérdidas significativas en bolsa en 2026, en parte por los elevados costos que afectan sus beneficios.
Por otro lado, fabricantes de chips disfrutan de un fuerte crecimiento en sus valoraciones. Samsung, que recientemente superó el umbral de un billón de dólares en valor de mercado, reportó un crecimiento excepcional en sus ganancias trimestrales impulsadas por chips. La evolución del mercado indica un “superciclo” para los productores de memoria debido a la IA, con precios de chips NAND que han subido más del 600% desde septiembre y de DRAM cerca del 400%, y se prevé que esta tendencia persista para los próximos años.



































































































