
La agencia Moody’s ratificó la calificación crediticia de Petróleos Mexicanos (Pemex) en nivel B1, manteniendo la perspectiva estable. Este nivel no ha cambiado desde septiembre de 2025, pese a la recente serie de rebajas crediticias que Moody’s aplicó a diversas entidades mexicanas, tras reducir la calificación soberana de México de Baa2 a Baa3 con perspectiva estable.
El respaldo para esta decisión se basa en la expectativa de un apoyo gubernamental muy alto y oportuno para Pemex, tal como se ha evidenciado en 2025 y se proyecta que continúe bajo la actual administración. No obstante, el perfil crediticio de la empresa sigue limitado por retos operativos persistentes, reflejados en un flujo de caja libre negativo y una considerable necesidad de financiamiento.
La calificación del soberano mexicano impactó a otras entidades, como la Comisión Federal de Electricidad y algunos bancos importantes, pero Pemex logró mantener su nota en la categoría especulativa, quedando todavía a cuatro niveles de recuperar el grado de inversión.
Moody’s destacó que la estrecha relación entre Pemex y el Gobierno de México implica riesgos de gobernanza, aunque al mismo tiempo garantiza un soporte significativo para cubrir las obligaciones financieras de la petrolera. La agencia también confirmó la Evaluación Crediticia Base en “ca”, lo que refleja las limitaciones internas de Pemex, incluyendo una alta deuda y la necesidad financiera anual promedio estimada en 14.9 mil millones de dólares para el periodo 2026-2028. En conjunto, la perspectiva estable indica que se espera que el perfil financiero y operativo de la empresa permanezca relativamente constante y que el respaldo gubernamental siga siendo suficiente para sus necesidades.



































































































