
La agencia Moody’s Ratings redujo la calificación crediticia de Coca-Cola FEMSA (KOF) de ‘A3’ a ‘Baa1’, en consonancia con la revisión a la baja de la calificación soberana de México. A pesar de esta disminución, la empresa mantiene el grado de inversión y su perspectiva cambió de estable a negativa, siguiendo la tendencia del país.
KOF, el mayor embotellador de Coca-Cola en volumen global, conserva una calificación dos niveles superior a la del soberano mexicano gracias a sus indicadores financieros robustos, amplia liquidez, baja dependencia del sistema bancario local y generación de ingresos fuera de México, según destacó la propia compañía.
El reciente ajuste de Moody’s también afectó a otras empresas e instituciones financieras mexicanas, incluyendo BBVA México, Banorte y Santander México, que vieron bajadas en sus calificaciones. El recorte en el bono soberano del Gobierno mexicano a ‘Baa3’, el último nivel dentro del grado de inversión, refleja un aumento en el riesgo país que repercute en los emisores locales.
Moody’s explicó que la calidad crediticia soberana limita las valoraciones de las entidades nacionales debido a las condiciones macroeconómicas y financieras del país. Los bancos están especialmente ligados al soberano por su exposición a riesgos económicos y sistémicos, lo cual influye en sus calificaciones crediticias.



































































































