
La agencia Moody’s Ratings decidió preservar la calificación crediticia de Petróleos Mexicanos (Pemex) en nivel “B1” con perspectiva estable, tras haber recortado recientemente la nota soberana de México y la de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Este mantenimiento se fundamenta en la expectativa de que el Gobierno mexicano continuará brindando apoyo sólido y oportuno a la petrolera estatal.
Roxana Muñoz, vicepresidenta y oficial senior de Crédito de Moody’s, señaló que este respaldo se refleja en los recursos presupuestales asignados a Pemex para 2026 y en posibles financiamientos adicionales por medio de bancos de desarrollo. Además, mencionó que reformas políticas, como la de pensiones que limita ciertas prestaciones en empresas públicas, fortalecen la capacidad de la empresa para atender sus obligaciones financieras.
No obstante, la calificadora advirtió que la situación operativa de Pemex sigue enfrentando retos importantes que generan flujo de caja negativo y alta demanda de financiamiento. Pese a la estabilización de su producción, Moody’s considera que todavía no se percibe un cambio estructural en la tendencia a la baja, y destacó que restricciones como la política de autosuficiencia energética, menores exportaciones y topes en precios de combustibles, presionan los márgenes y limitan la flexibilidad financiera.
Moody’s dejó abierta la posibilidad de mejorar la calificación si Pemex logra implementar una estrategia renovada y un marco operativo sostenible que incremente de manera significativa su producción, mejore su flujo de caja y reduzca la dependencia de apoyos externos. La entidad está actualmente bajo la dirección de Juan Carlos Carpio.



































































































