
La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) abrió la sesión del miércoles 15 de abril con una caída del 0.48% en su índice S&P/BMV IPC, ubicándose en 68,608 puntos. Paralelamente, el peso mexicano mostró una ligera depreciación frente al dólar, cotizándose alrededor de 17.30 unidades por dólar, lo que representa una caída del 0.26% según Monex.
Este comportamiento se da en un contexto global en el que el dólar se fortalece y persiste la cautela entre los inversionistas debido a las tensiones geopolíticas renovadas en Medio Oriente, que generan incertidumbre sobre la continuidad de un alto al fuego. Sin embargo, en términos acumulados a nivel semanal y mensual, la moneda mexicana mantiene ganancias del 0.68% y 3.08%, respectivamente.
Mientras tanto, los mercados accionarios en Estados Unidos reportan movimientos positivos. El Dow Jones subió un 0.26%, el Nasdaq avanzó 0.17% y el S&P 500 creció 0.15%, reflejando optimismo apoyado en la expectativa de un posible acuerdo de paz en la región y en sólidos resultados corporativos, principalmente de bancos como Bank of America y Morgan Stanley que reportaron buenos ingresos en sus mesas de renta variable.
En el ámbito de commodities, el petróleo también registró incrementos moderados: el West Texas Intermediate (WTI) se elevó un 0.38% para ubicarse en 91.63 dólares por barril, mientras que el Brent incrementó un 0.24%, llegando a 95.02 dólares. La mezcla mexicana de petróleo se situó en 88.87 dólares por barril en su último reporte disponible del 14 de abril.
En términos económicos, se observaron datos mixtos. En Europa, la producción industrial de la eurozona creció un 0.4% mensual en febrero, superando las expectativas. En Estados Unidos, el índice manufacturero de Nueva York se recuperó hasta 11.0 puntos en abril, después de estar en negativo, lo que sugiere un repunte en la actividad industrial. No obstante, Brasil exhibió un crecimiento marginal del 0.2% anual en sus ventas minoristas, por debajo de lo previsto.
Por otro lado, el bitcoin recuperó ligeramente terreno, al subir un 0.04%, en un entorno donde los inversionistas retoman el apetito por activos con mayor riesgo, aunque con prudencia ante la cercana temporada de reportes financieros y la evolución del conflicto geopolítico.



































































































