
Desde el 1 de enero de 2026, México aplica aranceles de hasta el 50% a vehículos importados de países sin tratados de libre comercio, afectando especialmente a los autos provenientes de China, que en pocos años se han consolidado como una fuente importante en el mercado automotor local. A pesar de este cambio regulatorio, las ventas siguen mostrando un crecimiento sólido durante el primer cuatrimestre del año, con más de medio millón de unidades vendidas, según datos oficiales.
Marcas chinas como Geely, Changan y Jetour han experimentado aumentos significativos en ventas, impulsando su cuota de mercado a pesar del incremento en impuestos. Esta situación se explica porque durante 2025, antes de la entrada en vigor del arancel, las armadoras aumentaron sus importaciones de forma estratégica para contar con inventarios que permitan mitigar el impacto en precios a corto plazo.
La disponibilidad de este inventario está suavizando por ahora el traslado del incremento de costos a los consumidores, lo que crea una ventana temporal favorable para quienes están evaluando una compra. Sin embargo, expertos advierten que a partir del segundo semestre, coincidiendo con la renovación de modelos para el año 2027, podrían empezar a reflejarse aumentos graduales en precios, ya que se prevé una reducción del stock importado antes de la implementación del arancel.
En definitiva, aunque las nuevas tarifas encarecen los autos chinos, el mercado mantiene aún cierto margen para contener precios debido a este periodo de adaptación. No obstante, la ventaja competitiva que lograron estas marcas con sus precios accesibles podría aminorarse progresivamente durante este año.



































































































