
La Corte Suprema de Estados Unidos decidió no aceptar el recurso de apelación presentado por Meta, la empresa matriz de Facebook e Instagram, en un caso legal impulsado por el estado de Vermont. La demanda acusa a la compañía de diseñar sus plataformas para fomentar comportamientos adictivos entre adolescentes. Esta resolución mantiene vigente el fallo previo, que establece que Vermont tiene la jurisdicción para procesar el caso dado que Meta realiza actividades comerciales en el estado y obtiene ingresos a través de usuarios y anunciantes locales.
Meta sostuvo en su defensa que Vermont no contaba con autoridad legal para juzgarla, argumentando que la sede principal de la empresa está en California y que someterla a juicio en otro estado violaría su derecho al debido proceso. Sin embargo, la orden emitida por la Corte Suprema no incluye explicaciones detalladas y permite que el caso continúe en los tribunales federales de Vermont.
La denuncia presentada en 2023 por Vermont surgió como parte de una investigación liderada por fiscales generales de distintas partes del país, enfocados en el impacto de las redes sociales en la salud mental de menores. El estado alega que Meta priorizó el aumento del tiempo que los usuarios, sobre todo adolescentes, pasan en sus plataformas, sin considerar las consecuencias para su bienestar.
Investigaciones periodísticas basadas en documentos internos filtrados de Meta han revelado que la empresa conocía los efectos negativos que Instagram tenía sobre la salud mental de jóvenes, especialmente niñas adolescentes. Por ejemplo, un estudio citado en la demanda indicó que un 13.5% de las adolescentes sentía que Instagram agravaba sus pensamientos suicidas y un 17% reportaba una mayor incidencia en trastornos alimentarios. Esta controversia resalta los debates actuales sobre la responsabilidad de las grandes tecnológicas en proteger a sus usuarios más vulnerables.



































































































