
BlackRock Inc., el mayor gestor de activos a nivel mundial, ha decidido disminuir su exposición a la renta variable en su cartera modelo valorada en 220 mil millones de dólares. La reducción de su posición sobreponderada en acciones estadounidenses pasó del 3% al 1%, luego de que el S&P 500 alcanzara máximos históricos impulsados por una extraordinaria temporada de resultados empresariales.
Michael Gates, gestor jefe de la cartera modelo Target Allocation ETF de BlackRock, destacó que este incremento en el índice refleja una combinación de sólidos beneficios, un repunte en la productividad y una economía estable, a pesar de factores adversos como el conflicto bélico en Irán y la incertidumbre sobre posibles recortes en las tasas de interés. No obstante, advirtió que “cada vez es más difícil esperar un rendimiento superior de la renta variable”, ya que los mercados han anticipado los datos positivos y existe un camino más estrecho para sortear riesgos futuros.
El ajuste reciente provocó flujos significativos en diferentes fondos cotizados, con más de 12 mil millones de dólares ingresando al ETF iShares Core S&P 500 durante la última sesión. Además, se observó un récord en el movimiento hacia el ETF iShares International Country Rotation Active, enfocado en regiones líderes en adopción de inteligencia artificial. Por otro lado, fondos temáticos y de factores específicos sufrieron salidas combinadas de aproximadamente 10 mil millones de dólares.
Fuera de la renta variable, BlackRock está reduciendo su exposición a la deuda a largo plazo estadounidense, prefiriendo renta fija global y alternativas líquidas. Gates explicó que “los lastres tradicionales han sido menos efectivos en el entorno actual” y que el enfoque se orienta a diversificar dentro de las estrategias de cobertura para mitigar riesgos, en particular frente a una curva de rendimientos en aplanamiento y baja.



































































































